¿Qué hacer si vemos principios de oxidación en alguna pieza de nuestra estufa de leña ?

En algunas poblaciones donde el clima empieza a dar tregua y en los que el sol ha desbancado al frío invernal algunos poseedores de una estufa de leña, una chimenea metálica o un cassete están procediendo o se plantean realizar la limpieza para no volver a utilizarla hasta la temporada siguiente.

Los pasos habituales y recomendables una vez acabada la temporada de invierno es vaciar y aspirar toda la ceniza presente en el aparato, quitar el “deflector” o “rebosadero” de los mismos y proceder también al aspirado del mismo, y con un trapo y aceite usado para freir o con gasoil se procede a darle una pasada por los los lugares de nuestra , chimenea o cassete, de esta manera se consigue eliminar el color blanquezino de la ceniza y conseguimos que nuestras estufas o el aparato que tengamos instalado vuelva adquirir el brillo o aspecto del primer día.

Suele ocurrir que cuando procedemos a desmontar el interior del aparato para hacer la limpieza, y sobre la pieza deflectora de la misma que sirve de frontera entre la y la puerta de la estufa o chimenea, que nos encontremos que en la misma vemos restos o principios de oxidación de esta pieza, pudiendo deberse a que algún día de mucho viento y lluvia  haya entrado agua por dentro del tubo y caído en el deflector, o que la leña que utilizamos es muy seca, o simplemente que la casa tiene mucha humedad y cuando corre el aire se ha ido depositado en alguna pieza de nuestra estufa o insertable y la misma se está oxidando.

Ante esto, ¿cómo debemos de actuar?, lo mejor y más recomendable es ir a una ferreteria y comprar una hoja de lija de grano gordo, si no poseemos pintura anticalórica del aparato del que somos dueño, hoy en día la mayoría de fabricante envían junto al aparato un bote de pintura en spray por si hay algún desperfecto durante su instalación, compramos un bote de pintura anticalórica en spray.

Procedemos con la lija de grano gordo a lijar la zona donde está presente el óxido hasta eliminar el mismo, con un trapo eliminamos cualquier polvillo o restos del mismo, ponemos la pieza encima de unos papeles de periódico o cartones y con la pintura anticalórica (una vez que hemos comprobado en un cartón u hoja a parte que es del mismo color que el resto de la pintura del aparato), procedemos a una distancia de unos 30 cm a rociar con spray la pieza hasta que la pintura anticalórica se adhiere encima de la zona lijada.

Para más seguridad, podemos repetir el proceso al día siguiente para obtener más capa.

La dejamos secar y una vez seca la volvemos a colocar en nuestra estufa de leña , chimenea o cassette y ya la tenemos otra vez disponible para el año siguiente como nueva.

[Total:0    Promedio:0/5]

¿Aún no está suscrito al blog?

Suscríbase a nuestro feed y recibe las publicaciones en tu email gratis:

PARA ESCRIBIR UNA CONSULTA HAS DE DARLE A UN ME GUSTA (un poco más arriba)