Revisar juntas chimenea una vez al año

Hoy hace un día lluvioso en Novelda (Alicante) y se nota la bajada de temperaturas. La noche anterior más de uno ha dejado aparcado el ventilador que tenía al lado de la cama para pasar estas noches de agosto tan calurosas, y se ha dejado a los pies de la cama la colcha por si la necesitaba, y se ha descubierto a las dos o tres de la mañana, primero metiendo los pies debajo de la misma para más tarde, hacer el gesto de levantarse, cogiendo la colcha y echándosela por encima, descubriendo lo a gusto que se duerme, cuando refresca y uno puede taparse.

Sí señoras y señores, parece que el caluroso agosto, empieza a dejar paso al prominente otoño, y ya empezábamos a añorar esos días de frío, donde junto a una manta, o una buena asar unas castañas, dedicarnos a nuestros hobbies (leer un libro, mirar el móvil, hacer ganchillo) a cubierto de una buena manta, o al calor de una estufa.

Ya empezamos a pensar en esa estufa que tenemos hace seis meses parada, y que habrá que echarle un vistazo y revisarla, para tener a punto para cuando apriete más el frío.

Esto ha hecho que hoy un visitante de nuestro blog de chimeneas y estufas, se preguntase si era necesario revisar las juntas de la chimenea una vez al año.

Efectivamente, esto es así, a parte de del recomendado deshollinado y limpieza interior de nuestra estufa o chimenea, es conveniente hacer una revisión visual de las juntas de la puerta de nuestra chimenea u estufa, para ver si están en perfecto estado y podrán cumplir el papel durante todo el invierno, para no llevarnos la sorpresas que a la mitad del mismo, se sueltan, y nos toca cambiarlas, teniendo que estar 48 horas sin este apreciado calor, debido a la necesidad de secado de pegamento refractaro con el que suele pegarse el cordon de la puerta de la chimenea o estufa.

Repasemos las juntas que nos encontramos en la chimenea y nuestra labor revisar que se encuentren en perfecto estado.

JUNTA DE LA PUERTA DE LA CHIMENEA O CORDÓN

La mayoría de estufas y chimeneas con puerta de calidad media hacia alta, poseen un cordón bordeando el contorno de la puerta, que sirve para asegurar el cierre cuando con la manivela cerramos la misma, y así evitamos que queden ranuras que pueden suponer por un lado la salida de humo del hogar a través de dicha ranura, así como la entrada de aire a la cámara de combustión, lo que generará un mayor gasto de combustible.

Este cordón de la puerta de la estufa o chimenea, haciendo uno uso normal y cuidadoso, suelen durar en torno a cinco años aproximadamente, período después del cuál suele cambiarse, o cuando apreciamos que hay trozos sueltos.

Una de las causas que hacen que estos cordones de la puerta de la chimenea se suelten antes de tiempo, es el uso de los productos con los que se limpia el hollín que se deposita en el cristal durante la combustión .

Si tenemos el cristal negro, es recomendable limpiarlo con productos recomendados para el mismo, que habitualmente se presentan con un espolvoreador. Pero hemos de tener la precaución de no dejarle chorrear y que llegue al cordón del cortono de la puerta, porque si no, dado que estos productos tienen tensioactivos que al cristal no le hacen nada, pero sí que acaban quitando adherencia al pegamente refractaro que sujeta el cordón de la puerta de nuestra chimenea o estufa, haciendo que se suelte en poco tiempo.

Por eso, cuando limpiemos el cristal de nuestra chimenea u estufa, precaución, de que no chorree hasta el cordón.

Si vemos, que necesitamos cambiarlo, lo recomendable es ir a una tienda especializada de chimeneas, y solicitar un kit de pegamento y cordón, y si es posible, llevarnos un trozo del cordón que posee nuestra chimenea o estufa, ya que hay diferentes grosores, y si compramos el que no es veremos que nos puede costar cerrar mucho la puerta si compramos uno más grueso, y si compramos uno más fino, veremos que no ajusta bien.

CORDON DEL CRISTAL DE LA PUERTA DE LA ESTUFA O CHIMENEA

Este cordón, es una cinta vitrocerámica que aguanta el color, y está situada entre el cristal y el hierro, para que sirva de amortiguación cuando el hierro por el calor dilata, y así no acabe rompiendo el cristal, lo que ocurriría, si tenemos pegado directamente el cristal al hierro, sin este cordón,y al encender la estufa, el hierro dilatará, y resquebrejará el cristal.

Este cordón, al cabo de los años, acabará perdiendo adherencia, y si desmontamos el cristal para limpiarlo a menudo, se acabará soltando.

También venden unos kits de recambio de este cordón para cristal, con un adhesivo, para poder cambiar el mismo.

Es conveniente hacer la revisión todos los años antes de encender la chimenea o estufa, y cambiarlos en el caso de que estén deteriorados.

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