¿Cómo encender una estufa de leña?

Para encender una estufa de leña y conseguir fuego, recomendamos utilizar pequeños listones de madera con papel, o bien otros medios de encendido presentes en el mercado.

Está prohibido el uso de todas las sustancias líquidas, tales como, por ejemplo, alcohol, gasolina, petróleo o similares.

 Hasta que la y para las chimeneas en general, hasta que el aparato no haya cogido temperatura es recomendable tener todos los “tiros” abiertos, la entrada de aire primario y secundario, y si tiene corta-tiros, que el mismo también esté en posición de abierta, para evitar revocos de humo al estar el aparato frío.

La idea funcionamiento es que el fuego calienta el hierro y este calienta el tubo provocando que el aire que está en el interior del mismo se caliente y por lo tanto pese menos, lo que crea un efecto de succión o desplazamiento hacia el exterior de la chimenea conocido como “depresión”.

 Cuando la leña empieza a arder, se puede recargar abriendo lentamente la puerta (no abrir la puerta de golpa porque haría que nos trajésemos el humo hacia el interior de la estancia, se abre lentamente, primero una pequeña ranura para cambiar la entrada de aire que al estar la puerta cerrada, se conoce como tiro forzado, a entrada de aire natural a través de la puerta, y cuando vemos que la llama baja de intensidad, procedemos a abrirla del todo, recargamos leña y volvemos a cerrar la puerta), para evitar salidas de humos y regular el aire para la combustión según las indicaciones.

Nunca se debe sobrecargar el aparato. Demasiado combustible y demasiado aire para la combustión pueden causar sobrecalentamiento y, por lo tanto, dañar el aparato.

Nunca encender el aparato cuando haya gases combustibles en el ambiente. Para realizar una correcta primera puesta en marcha de los productos tratados con pinturas para altas temperaturas es necesario saber lo siguiente:

– Los materiales de fabricación de los productos en cuestión no son homogéneos puesto que en ellos coexisten partes de hierro fundico y acero.

– La temperatura a la que el cuerpo del producto está sujeto no es homogénea: de zona a zona se observan temperaturas variables de 300ºC a 500ºC.

– Durante su vida, el producto está sujeto a ciclos alternados de encendido y apagado en el transcurso del mismo día, así como a ciclos de uso intenso o de descanso total al variar las estaciones.

– El aparato nuevo, antes de poder definirse usado, deberá someterse a distintos ciclos de puesta en marcha para que todos los materiales y la pintura puedan completar las distintas solicitaciones elásticas y de dilatación (a esto lo llamamos realizar el rodaje del aparato).

– En particular, inicialmente se podrá notar la emisión de humos y olores típicos de los materiales sometidos a gran solicitación térmica y de la pintura todavía fresca. Dicha pintura, aunque en fase de construcción se cuece a 80ºC durante unos minutos, deberá superar, más veces y durante cierto tiempo, la temperatura de 350ºC, antes de incorporarse perfectamente con las superficies metálicas.

– En días nublados es normal que el tiro no se correcto.

 Por lo tanto, es imporante adoptar estas pequeñas precauciones en fase de puesta en marcha para encender una estufa de leña:

1) Asegurarse de que esté garantizado un fuerte recambio de aire en el lugar donde está instalado el aparato.

2) Durante los primeros encendidos, no cargar excesivamente la cámara de combustión y mantener el producto encendido durante por lo menos 6-10 horas contínuas.

3) Repetir esta operación como mínimo 4-5 veces, según su disponibilidad.

4) Posteriormente, cargar cada vez más y mantener perídods de encendido posiblemente largos, evitando, al menos en esta fase inicial, ciclos de encendido-apagado de corta duración.

5) Durante las primeras puestas en marcha, ningún objeto debería apoyarse sobre el aparato y, en particular, sobre las superficies lacadas. Las superficies lacadas, no deben tocarse durante el calentamiento.

6) Tras superar el “rodaje”, podrán utilizar su producto como el motor de un coche, evitando bruscos calentamientos con cargas excesivas.

Encender una estufa por primera vez

Cuando la estufa es nueva y la vamos a encender por primera vez hemos de tener unas consideraciones especiales a la hora del encendido.

Lo normal es que en la tienda de estufas donde la haya comprado le hayan explicado cómo encender una estufa de leña por primera vez.

Si no, en el libro de instrucciones de la misma viene indicado la forma de encender una estufa de leña por primera vez para hacerle el “rodaje” al aparato.

Las están recubiertas por una pintura anticalórica que adquiere su dureza final tras varios encendidos y apagados.

Y que cuando se encienden las primeras veces suelta como una especie de vaho o evaporación de la pintura que se puede confundir con humo.

A parte es conveniente que las dilataciones de las piezas y su ajuste se produzca paulatinamente.

Por eso cuando vamos a encender una estufa de leña por primera vez hemos de cargar poco la estufa de leña.

Unos pequeños troncos y tenerla funcionando un par de horas.

Hacerlo a una hora del día donde podamos tener la ventana abierta para la ventilación de esta evaporación a pintura que puede llegar a irritar ojos y fosas nasales.

Después al día siguiente volvemos a encender la chimenea esta vez con un poco más de leña y la mantenemos funcionando una hora más, y dejamos que se apague.

Así durante 4 o 5 encendidos donde veremos cómo el olor a pintura desaparece y habremos terminado el rodaje de la estufa y concluiría la forma de encender una estufa de leña por primera vez.

¿Cómo colocar los troncos de leña para encender la estufa?

Para que la estufa encienda sin problemas hemos de colocar los troncos de leña de manera que tenga entrada de aire por debajo para que la llama no se ahogue y se apague la salamandra de leña.

Leña fina

Utilizaremos unas pequeñas ramas secas, palos finos secos o leña palet que va muy bien para que la llama prenda pronto y se vaya calentando el aparato.

Los colocaremos con forma de pirámide dejando hueco en el centro del montón de leña para que entre el aire que irá hacia arriba y avivará la llama.

Troncos medios

Encima de esta leña fina colocaremos unos troncos de tamaño medio para que el fuego no se apague rápido ya que aunque la leña fina prende muy bien también se consume muy rápido.

Por lo que estos troncos de tamaño medio encima son fundamentales para que con el fuego prendan y nos mantenga el fuego.

Troncos gruesos

Una vez que estos troncos medios han prendido y ya tenemos fuego presente en la estufa de leña colocaremos troncos más gruesos de leña seca encima.

Siempre en forma de pirámide que permita la entrada sin problemas de aire por la entrada de aire primario que se encuentra en el cajón recogecenizas y se avive el fuego.

Estos troncos más gruesos nos permitirán conservar más tiempo el fuego y son los que más potencia calorífica tienen y los que nos proporcionarán más calor.

Métodos de encender una estufa de leña

Existen diferentes métodos para generar la primera llama dentro de la estufa y que vayan prendiendo las ramas y troncos que tengamos colocados encima.

Pastillas de encendido

Las pastillas de encendido para estufas y chimeneas es el método que habitualmente más se utilizan.

Estas pastillas las colocamos debajo del montón de ramas y leña y las prendemos con un mechero.

Encienden enseguida y conservar la llama el tiempo suficiente para que se enciendan las ramas y troncos.

Las pastillas de encendido tienen un precio barato y la podemos encontrar en cualquier hipermercado o bazar.

Si nos preocupa el medio ambiente existen también pastillas de encendido ecológicas fabricadas con materiales naturales no químicos que también siempre es una opción interesante.

¿Cómo encender una estufa de leña?
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Gel de encendido

Otra opción diferente a las pastillas de encendido son los geles de encendido que son productos viscosos líquidos que combustionan muy bien y conservan la llama el tiempo suficiente para que prendan los troncos.

Es otra forma de encender una estufa de leña.

Echamos gel de encendido encima de las pequeñas ramas finas y prendemos consiguiendo fuego fácil y duradero que nos permitirá encender una estufa de leña sin problemas.

Papel de periódico

Otra forma habitual de encender una estufa de leña es utilizando papel de periódico.

Hacemos unas bolas de papel de periódico que colocaremos en la base de la pirámide de troncos de leña que formemos.

Y después prenderemos este papel.

El papel combustiona más rápido que las pastillas de encendido y geles por lo que deberemos utilizar leña fina y seca para que prenda rápidamente, si no se nos apagará el papel de periódico sin que haya encendido la leña.

No es recomendable usar papel de revistas ya que los productos químicos de la impresión hace que no se deshaga el papel y que se pueda acumular en los tubos.

Cartón de las hueveras

Otra método para encender una estufa de leña es colocar en su base las hueveras de cartón que se utilizan para almacenar los huevos que compramos para comer.

El cartón prende bien y encima tiene la ventaja que por su forma quedan cámaras de aire que permite que prendan perfectamente.

Esto evita que por la colocación de los troncos y ramas de leña puedan ahogar la llama.

Estos serían las consideraciones principales de cara a tener éxito al encender una estufa de leña.

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¿Cómo encender una estufa de leña?
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Consejos de cómo encender una estufa de leña y en particular la importancia de los primeros encendidos y un vídeo sobre cómo enceder la salamandra de leña de manera correcta.
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materialesalicante.com