Escalera de obra. Replanteo, tipos y modelos.

Hoy os traigo un artículo algo más práctico donde vamos a hablar de las escaleras de obra, cómo replantear las mismas y las diferentes formas de hacerlas según han evolucionado los años y mejorado las técnicas de construcción en los trabajos de albañiería.

Escalera de obra. Replanteo, tipos y modelos.

Espacio que tenemos para la escalera

Lo primero que hemos de mirar es el espacio que tenemos para hacer la escalera, y para esto hemos de calcular la de desembarco, es decir, la altura a la que está la primera planta donde va a llegar la escalera de obra, teniendo en cuenta la medida con el piso de terminado, por lo que si en la primera planta hay que echar hormigón y después se va a colocar un pavimento de gres o porcelánico, o se va a colocar mármol o terrazo, tendremos que tenerlo en cuenta ya que tienen difernetes medidas en su grueso y la altura del piso terminado será diferente en un caso u otro.

Y el otro dato que debemos tener en cuenta es la altura de arranque considerando también la altura del piso terminado para hacer bien los cálculos y calcular los peldaños que va a tener nuestra escalera de obra.

Una vez que tenemos la altura de desembarco y la altura de arranque, podemos empezar a hacer los primeros cálculos.

Dividir la altura total entre la altura de los peldaños de las escaleras de obra.

Para calcular cuántos peldaños nos van a entrar, hemos de dividir la altura entre el arranque y el desembarco, por la medida de los peldaños en altura.

Altura de los peldaños escaleras de obra

Antiguamente la altura de los peldaños de las escaleras de obra se hacían a conveniencia del albañil, para que el replanteo le ajustaste bien, y le fuera más fácil hacerlo, por eso si entramos en casas antiguas nos encontramos con peldaños o muy bajos, o muy altos, que nos cuesta levantar el pie, y como estamos acostumbrados a peldaños más bajos, es habitual a veces que tropecemos.

Después salió la normativa para hacer las escaleras de obra y esablecieron que los mismos no podían tener más de 18 cm de alto, para que no fuese un suplicio subir esas escaleras, y porque a más altura, la fatiga de subirla es mucho mayor, y tampoco podían ser más bajo de unos 15 cm, con la idea de que fuesen más ergonómicas estas escaleras, y evitar el traspiés que se produce si los peldaños son muy bajos, por el juego que hacemos con las piernas al subir las mismas.

Siendo la medida habitual entre 17 a 18 cm, el dato que utilizaremos para dividir la medida que nos da entre el arranque y el desembarco, y estos 18 cm, obteniendo el número de peldaños que tendrá la escalera.

Una vez que tenemos este dato y sabemos los peldaños que nos van a entrar en la escalera, hemos de calcular qué longitud tendrá para ver si nos cabe en el espacio que tenemos en la obra para colocarla, o si nos tocará hacer algún rellano, para poder girar 90º, hasta llegar a la planta superior.

Y para esto debemos calcular la longitud que dependerá del tamaño de la huella del peldaño de la escalera de obra.

Tamaño de la huella en escaleras de obra

Al igual que ocurre con la altura de los peldaños, la huella, que es donde pisamos con la planta del pie, no puede tener una medida arbitraría como ocurría antiguamente, y por eso todavía nos encontramos algunas escaleras, donde el pie no nos cabe o se nos queda medio fuera, con el peligro de caída que esto acarrea.

Para los albañiles, hacer una huella más pequeña implicaba que la longitud necesaria para la escalera era más pequeña, y entonces tenían que ahorrarse el hacerle un rellano, o cambiar el diseño, pero hoy en día la normativa también indica que las huellas deben tener entre 29 cm de longitud a unos 34 o 35 cm, para que quepa bien el pie y evitar el peligro de caída.

En función de la huella, normalmente de 32 cm, es la medida más habitual que solemos encontrar, podemos calcular la longitud (el largo de la escalera) si multiplicamos estos 32 cm, 0,32 m x el número de peldaños que hemos sacado en el cálculo anterior, y así obtenemos una longitud en metros.

Y con este datos podemos saber hasta donde llegará la escalera si la hacemos en una tramada sin rellanos, veremos si por el espacio que tenemos en nuestra obra podemos colocarla así, o hemos de hacer el diseño, haciendo uno o dos rellanos hasta llegar a la primera en el caso de casas con techos y plantas muy altas, o en casos de naves industriales, donde en la zona de abajo es la zona de trabajo y en la parte de arriba se tienen las oficinas y despachos.

Con esto ya tenemos los primeros números necesarios para empezar a hacer el replanteo de cualquier escalera de obra.

Hacer el arranque de la escalera

Una vez que ya tenemos todos los cálculos hechos, y sabemos donde se va a ubicar el arranque de la escalera procedemos a hacer la realización del mismo.

En la forma de construir más moderna la forma de hacerlo es encofrando (con tablas de madera que se apuntalan se hace el perímetro de la base), se le coloca varillas de hierro, zuncho o mallazo y se rellena de hormigón. El apuntalar evita que los tablones cedan por el peso del hormigón, y dejamos que fragüe.

Y una vez que el hormigón está duro, ya podemos desapuntalar y ya tenemos la base hecha.

En la forma de construir algo más antigua, sobre todo cuando no son viviendas de piso, si no que son casas unifamiliares, pequeñas de reformas de albañilería que realizan albañiles, la base en vez de enconfrando se suele hacer colocando mallazo y panal cerámico que es un tipo de ladrillo que tiene los agujeros arriba.

Se rellena dichos panales con hormigón colocando algunas varillas entre los agujeros para que el conjunto de panal, hormigón y hierro quede bien fuerte, y ya tenemos realizada la base de la escalera de obra.

Y la forma más antigua de todas, o la técnica constructiva más antigua de cara a realizar el arranque de la escalera de obra es con ladrillo hueco, aunque hoy en día se gasta menos esta técnica, porque la aparición de los panales cerámicos cuyo precio es muy similar al ladrillo hueco cerámico, y la poca diferencia en el precio, hace que prácticamente ningún albañil utilice esta técnica que es realizar la base con ladrillo hueco y echar hormigón, porque el ladrillo hueco es más cerámico que el panal, por eso la mayoría utilizan ya el panal.

Hacer la pendiente de la escalera de obra

Una vez tenemos la base, tenemos la pendiente de la escalera.

Para hacer la misma existen diferentes técnicas o formas de hacerlas.

Hemos o bien colocar una vigueta de hormigón o una estructura de hierro para así tener la pendiente desde la primera planta hasta la base de la escalera de obra en el caso de que no necesitemos hacer un rellano.

Si tenemos sólo una tramada, esta es la forma más fácil de realizar la escalera, y como suele hacerse en casas particulares, la forma más habitual que podemos encontrar como fórmula constructiva es colocar colocar las viguetas haciendo la pendiente, colocarle unas bovedillas, mallazo y una capa de hormigón para que asiente bien.

En el caso de escaleras más grandes, que toque hacer rellanos, se sigue pudiendo hacerlas con viguetas de hormigón, aunque también con estructura de hierro, y en este caso, como estas viguetas de hierro no tienen el garce para aguantar las bovedillas suele encontrarse la pendiente, con puntales y tableros tapamos por debajo y rellenamos de hormigón, dejamos fraguar y ya tenemos la pendiente hecha.

En construcciones nuevas o edificios nuevos de pisos, esa estructura suele hacerse toda de hormigón, se enconfra y las bóvedas se terminan todas de hormigón.

Hacer los peldaños de la escalera de obra

Para hacer los peldaños existen también dos posibilidades más o menos habituales.

En obras nuevas se suelen hacer también mediante el sistema de encofrado, con tablas se hace la forma del peldaño y rellena de hormigón, colocándole hierro dentro para evitar que abran o partan.

En reformas particulares, la forma habitual es hacerlo con ladrillo y mortero, se hace la forma y con  una plantilla de madera se hacen los peldaños, dejando siempre en un caso u otro la altura en función del acabado que vayamos a colocar, si es mármol o granito o si es material cerámico (pavimento o gres porcelánico).

Colocar granito en los peldaños

Hoy en día donde la moda del pavimento rústico se ha pasado algo de moda, lo más habitual para terminar una escalera es hacerla o bien de mármol o de granito.

Estas piezas suelen tener un grosor normalmente de tres centímetros la huella del peldaño y la tabica de 2 cm.

Se ha de comenzar de abajo hacia arriba colocando las piezas de granito y nos ayudaremos de unos calzos que ya vienen a la altura para ellas o si no las tenemos con unos casquillos de ladrillo para que descanse la huella.

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